¿QUÉ ES EL HOLLÍN?

En una combustión correcta y completa, los únicos subproductos son agua, dióxido de carbono y compuestos gaseosos de diversos elementos. En cambio, en una combustión incompleta el resultado es el humo, el cual se compone de pequeñas partículas, alquitranes o gases, algunos muy peligrosos por su toxicidad y otros por su acidez.

Pero el humo no es lo mismo que el hollín, entonces, ¿Qué es el hollín?

El hollín está formado por algunas de esas pequeñas partículas sólidas del humo. Es de color negro, tiene reflejos brillantes y es bastante pegajoso e incluso grasiento.

Muchos coches desprenden hollín y también las chimeneas industriales y de calefacción. Las partículas pueden permanecer durante días o semanas enteras en el aire, donde no permiten que la radiación reflejada por la superficie terrestre vuelva a salir de la atmósfera. El color negro del hollín hace que su efecto negativo se traslade también a los amenazados casquetes polares. El hollín oscurece la nieve y el hielo y provoca que estos materiales absorban más el calor y se derritan antes que cuando eran de un blanco inmaculado.

El hollín ha sido identificado como el segundo agente más importante en el calentamiento global del planeta, tras el dióxido de carbono y por delante del metano. Ya lo publicó la NASA en 2008, aunque ha sido el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que ahora coordina España, el que ha dicho que evitar la presencia de hollín en la atmósfera es una tarea prioritaria, ya que, reducir las cantidades de hollín en el aire podría contribuir a rebajar el calentamiento en 0,5 ºC; parece poco, pero el margen es estrecho y cualquier contribución es importante.

Con estos antecedentes, el hollín entraría de lleno en el saturado almacén de las sustancias indeseables si no fuera porque ya estaba dentro desde hace tiempo.

También está demostrado que es una de las primeras sustancias causantes de cáncer. En 1775, el doctor John Hill vinculó el cáncer de escroto, que aparecía con cierta frecuencia entre los deshollinadores de Londres, a la acumulación del hollín en los pliegues de la piel que rodea los testículos; fue el primer cáncer laboral estudiado.

Fuente: Periódico digital de Levante - EMV